28/3/08

A Morrison (in memoriam)


Se murió mi cactus. Esta es una foto de sus últimos días en Neuquén. La noticia me pone muy triste porque lo trasladaba de casa en casa sin que nada le pase desde hace 7 años. Me vine a Buenos Aires y se puso así. Terrible.

6 %:

Conjuro dijo...

Te acompaño en el sentimiento. Creo que estaría igual si le llegara a pasar algo a mi aloe vera que ha soportado de todo, desde mi desidia hasta el atropello de los albañiles.

Anónimo dijo...

que tristeza!!! es que lo has arrancado de su lugar en el mundo... Ha de haber extrañado la insensatez sureña...

roseto dijo...

Lo mató la humedad? digo...

peach dijo...

(q.e.p.d)
La familia peach participa de tan lamentable hecho y acompaña a la flora y fauna amiga.
(Ojalá lo entierren en Seattle y nos inviten al velorio).

H de K dijo...

Parece la última foto de Jhon Holmes, ja ja. Saludos Jara. Hay vida después del tótem!

C.E dijo...

Y bueno, cuando hagas el duelo reconsiderá una planta más acorde al clima porteño: un helecho, ponele (aunque esos sí que son difíciles de cuidar) Tratá de no quedar fijado en la melancolía, que no es bueno, hay que volver a empezar y darle a la vida una nueva oportunidad.
Che, este comentario final es cruel pero..¡qué lindo era tu cactus!

La Fuerza está conmigo

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Brazo Armado