14/11/08

Aprendiendo a vivir


Vuelvo a este blog y a editar una entrada que ya tenía como dos semanas en espera de publicarse, siempre me pasan esas cosas, dejar a las cosas suspendidas hasta que el ritmo natural del tiempo y del mundo se vuelva inexorable, no sé. En el medio pasaron diez mil cosas que me encantaría poder enumerarlas a fondo, darle una vuelta más, no puedo ¿Se puede cumplir con la fantasía de escribirlo todo, como un apunte permanente que registre las varaciones de temperatura en nuestros corazones?

Estuve mandándome muchos mensajes de texto con Héctor Kalamicoy; él en su isla bañada por el río Negro; yo en esta tierra amurallada donde el ruido es motor de la historia. Los tengo guardados uno por uno a esos mensajes, y los releo de vez en cuando para acordarme que el lugar en el que estás ahora no es el lugar en el que estuviste siempre.

La entrada que estaba escribiendo hace un tiempo hablaba sobre la música y la estatura moral de algunas personas, pero Conurba Talent me dijo algo con lo que coincido y es que uno a veces escribe cosas pensando que te construyen mejor frente a otros y hay otras, más chiquitas, más imperceptibles, que logran acercarte más.

Arriba de todo, el Poeta de la Perca. Me la mandó por mail hace unos días. Lo acompañaba con una leyenda: "Hola Jara, acá estoy, contemplando mis dominios".

Ya lo creo.

2 %:

chino dijo...

Jaramillo:
En algún lugar de chubut está el pueblo Jaramillo. Alguna vez, hace un tiempo, pasé por ahí y saqué una foto. Te la paso: el nombre se adivina en la placa verde que se mueve por la velocidad.

http://flickr.com/photos/lifeonmarx/453110440/


abrazo

Jaramillion dijo...

Eh Chino, buena onda, conocía el pueblo, voy a ir con mis hermanos y nos lo vamos a adueñar en cualquier momento.

La Fuerza está conmigo

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Brazo Armado