24/1/09

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No es que el rock esté muerto: es que en algún momento te toca crecer. Y es ahí, en algún momento cruzando los veinte años, cuando empezás a dejar de creer. Últimamente hay como dos líneas: los que dicen "rock is dead" y sin confesarlo adoran el indie y festejan los discos de esa banda coprófaga llamada Los Álamos, o los que dicen que el rock vive pero se quedan con el festejo naif de unos significantes anclados en la memoria de su adolescencia. Ni mis amigos ni yo nos inscribimos en ninguna de las dos: preferimos seguir vagando en las calles hasta que dé, peleándonos por decir "esto está bueno y esto no", "este tipo la rompe y este no", sin pensar en el orden del mundo, sin pensar en la necesidad de nombrar a lo que en tu puta vida jamás vas a poder llamar por su nombre: lo no sé qué de estar acá.

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3 %:

Caja Boba dijo...

hoo gran chimango, me tomé el atrevimiento de citarte en mi blog. Esta entrada es demasiado reveladora, demasiado buena, o al menos es lo que mis ojos quieren leer

Anónimo dijo...

Los Alamos sucks. Son cuatro pelotudos babeando en escena. Hipsters gooooooooooo hoooooooooooooooooooooooommmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee

Anónimo dijo...

Los alamos son esos arbolitos que veía de chico en Neuquén... largos y puntiagudos que se movían con el viento de modo gracioso. Lindos árboles

Estos, "Los Alamos" jamás se subieron a uno. Hay que dejar de hablar de cosas que no se conocen

La Fuerza está conmigo

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Brazo Armado