27/10/07

Un mediodía después del amor, el barrio del Abasto es una sonrisa, un seno. Yo voy por la calle con un diamante. A almorzar a un restaurante exótico (momento de preguntarme si no estoy abrazando ya una utopía liviana).
El hombre de tez trigueña selecciona unos valses en la rockola y se queda dormido. Y ahora tengo entre las manos una piedra que irradia calor.
En la calle, esperando el colectivo, de cara al sol y con los ojos cerrados, pienso en que nos hay dos estrellas que brillen igual.
Voy a viajar millones de años luz hacia el centro de tu pecho para descubrir con qué extraño rayo estás deteniendo el movimiento del universo.


5 %:

Mary Poppins dijo...

Me encantoooo! Felicitaciones

Anita dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
anonima bonaerense dijo...

El rayo extraño es un hilo, amarillo pato, atado a nuestras cinturas. Entonces corremos. En dirección opuesta al movimiento del universo (como Superman hizo con la tierra.Pero más despacio).

HIlo: flexible a unos miles de kilómetros. Por un rato.

Besos!

EmmaPeel dijo...

el chimango in love es lo más

Barbara dijo...

Pero la Pucha Digo!, que lindo que te salió esto.
Congrats!

La Fuerza está conmigo

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Brazo Armado

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